Lo que sí resulta útil develar no es la distancia que pueda mediar entre la percepción de inseguridad y las probabilidades efectivas de que algún riesgo se concrete, sino la colección de fenómenos recién reseñados que han sumido al hombre contemporáneo en un marco signado por formas extremas de la incertidumbre, condenado a vivir en un entorno social híper- fragmentado no solo en el plano económico y social sino también en el simbólico y cultural que debe además estructurar sus relaciones con los otros en un entorno anómico.

Categorías: Política Criminal

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