Asumir de manera problemática y crítica esa ineludible desigualdad de posiciones propias del aula y casi inherente a la institución escolar en su conjunto, es un presupuesto esencial de toda labor encaminada a remodelar las dinámicas de la institución educativa formal en el sentido de adecuarla a las orientaciones político- jurídicas de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Deja un comentario